Se suponía que yo no tendría que estar aquí .
Y todos mis adioses sabrían como
naipes de picas.
Y este tren acogería
cojines de terciopelo.
Pero lo prematuro cabecea con los indicios.
Y sólo lo perpendicular
de tu sonrisa
acrecienta
que el mal se desdulcifique.
acrecienta
Y todos mis adioses sabrían como
naipes de picas.
Y este tren acogería
cojines de terciopelo.
Pero lo prematuro cabecea con los indicios.
Y sólo lo perpendicular
de tu sonrisa
acrecienta
que el mal se desdulcifique.
acrecienta

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